Más allá del código: El corazón humano de la tecnología
A menudo, vemos a las empresas tecnológicas como entes fríos, máquinas de producir código y eficiencia. Pero en Deviware, creemos que la tecnología es solo un amplificador de la esencia humana. Y para entender nuestra esencia, hay que conocer la historia de Ricard.
Los años difíciles y el refugio del Punk Rock
Bitter Parade no es solo un nombre pegadizo; es el eco de una adolescencia marcada por la lucha. Como muchos jóvenes, Ricard sufrió bullying en el instituto. Fueron años duros, de sentirse fuera de lugar, donde la soledad pesaba más que la mochila de los libros.
Su terapia no fue un diván, sino una guitarra eléctrica y un amplificador a todo volumen. Encontró refugio en los acordes rápidos y melódicos del Pop Punk de los 2000. Grupos como Blink-182, Sum 41, Busted, The Offspring, Simple Plan, Rise Against, Nickelback y Three Days Grace no eran solo música; eran salvavidas. Sus letras sobre inadaptados y rebeldía le dieron voz cuando él sentía que no la tenía.
Del garaje a la familia Deviware
Ese adolescente rebelde con la guitarra creció. La vida, con sus giros inesperados, le trajo algo mejor que la fama de una estrella de rock: encontró a Cristina, la otra mitad fundadora de Deviware y, hoy en día, su mujer.
Juntos han construido no solo una empresa tecnológica puntera, sino una familia. Hoy, Ricard es un padre devoto de su hija Arya y, para sorpresa de quien conociera a aquel joven punk, también "padre" de 3 gatitos que, aunque al principio parecían solo mascotas, han acabados siendo parte indiscutible de la familia.
Wounds & Glory: Donde la IA se encuentra con el Alma
Entonces, ¿qué pinta un álbum de Punk Rock en el blog de una empresa de IA? Todo.
"Wounds & Glory" es el cierre de un círculo. Es un álbum generado utilizando las capacidades de Inteligencia Artificial que dominamos en Deviware, pero alimentado con las emociones reales, crudas y vividas de Ricard. No es música sintética; es dolor y gloria humanos, procesados a través de la tecnología más avanzada.
Este proyecto personal es la prueba de que en Deviware no solo escribimos algoritmos; entendemos las historias que hay detrás de ellos. La tecnología no está para reemplazarnos, sino para ayudarnos a expresar lo que llevamos dentro, incluso ese grito adolescente que llevaba años esperando salir.