Si tienes una tienda online, probablemente crees que tu riesgo fiscal depende de declarar bien los impuestos.

Pero desde la Ley 11/2021 antifraude, el problema ya no es solo qué declaras… también importa qué herramientas utilizas para facturar.

Y aquí es donde muchos eCommerce se sorprenden: No necesitas fraude para tener una sanción. Solo necesitas un sistema que técnicamente permita alterar la contabilidad.

La clave: qué es el “software de doble uso”

La normativa define como software de doble uso cualquier sistema informático que pueda:

  • modificar ventas ya registradas
  • eliminar operaciones sin dejar rastro
  • registrar datos distintos a los reales
  • no garantizar integridad ni trazabilidad
  • no conservar un historial verificable por Hacienda

Es decir, programas donde la información fiscal puede cambiar sin quedar evidencias.

El objetivo de la ley no es perseguir errores humanos. Es impedir que existan herramientas que permitan manipular la contabilidad.

Entonces… ¿WooCommerce es ilegal?

No.

WooCommerce es un gestor de pedidos y ventas, no un software contable certificado.

El problema aparece cuando se utiliza como parte del sistema de facturación sin mecanismos de control.

Una instalación estándar permite:

  • editar pedidos antiguos
  • cambiar importes históricos
  • eliminar transacciones
  • usar plugins que sobrescriben datos
  • tener descuadres entre ERP y tienda

Nada de eso implica fraude… pero sí significa que el sistema es técnicamente manipulable.

Y eso encaja en la definición de software de doble uso si no existe trazabilidad fiscal externa.

Las sanciones: cuándo aplican realmente

Aquí hay mucha confusión.

La obligación técnica completa llegará con los nuevos sistemas antifraude en 2027. Pero las sanciones por usar software manipulable existen desde 2021.

La ley establece:

  • hasta 50.000 € por ejercicio por usar software no conforme
  • acumulable en varios años
  • responsabilidad directa de la empresa

No depende de que ocultes ingresos. Depende de que tu sistema pueda hacerlo sin control.

Qué exigirá Hacienda (y por qué afecta al eCommerce)

Los sistemas de facturación deben garantizar:

  • integridad
  • conservación
  • accesibilidad
  • legibilidad
  • trazabilidad
  • inalterabilidad

En la práctica significa algo muy concreto: Cada venta debe poder demostrarse como inalterable desde el momento en que ocurre.

Y aquí está el problema: Un ERP puede hacerlo. Una tienda online sola normalmente no.

El error habitual: pensar que un plugin lo soluciona

Muchas empresas intentan resolverlo con sincronizadores WooCommerce-ERP.

Estos plugins envían datos… pero no controlan el proceso.

Si falla la conexión:

  • hay pedidos sin factura
  • hay facturas sin pedido
  • hay datos modificados
  • nadie sabe cuál es el correcto

Desde un punto de vista fiscal, eso sigue siendo un sistema manipulable.

La solución real: separar la tienda de la contabilidad

La normativa empuja hacia un modelo diferente: La tienda vende, El ERP contabiliza y entre ambos debe existir una capa de control.

Un middleware fiscal actúa como un notario digital:

  • registra cada operación
  • evita pérdidas de información
  • mantiene un historial verificable
  • asegura que ERP y tienda coincidan

No es una integración técnica. Es un sistema de trazabilidad.

Por qué esperar a 2027 es un error

Cuando la obligación sea total:

  • los ERPs estarán saturados
  • las asesorías tendrán cola
  • las migraciones serán urgentes
  • y los errores costarán dinero

Prepararlo antes no es adelantarse a la ley. Es evitar adaptaciones forzadas.

La mayoría de problemas no aparecerán en la inspección. Aparecerán el día que intentas demostrar que tus datos nunca pudieron alterarse.

Convertir tu WooCommerce en un sistema trazable

Un eCommerce moderno necesita algo más que sincronización: Necesita coherencia contable automática.

Por eso existen soluciones que conectan tienda y facturación con control de integridad, preparando el sistema para los requisitos antifraude sin cambiar tu forma de vender.

Conclusión

La Ley Antifraude no trata de prohibir WooCommerce. Trata de impedir contabilidades manipulables.

Hasta 2027 será una adaptación progresiva. Después será obligatoria.

Pero la diferencia real no está en la fecha. Está en poder demostrar que tu facturación nunca pudo alterarse.

Y eso ya depende de cómo esté conectado tu sistema hoy.